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Infografía sobre depresión y TEPT en tratamiento con TMS, explicando cómo el trauma puede complicar la respuesta clínica, qué protocolos complementarios pueden utilizarse y por qué una evaluación completa es clave para personalizar el tratamiento.

Depresión, TEPT y redes cerebrales: cuando el trauma también necesita TMS

La depresión rara vez llega sola. Especialmente en poblaciones como las que atiende una clínica de la región fronteriza de El Paso y Ciudad Juárez: veteranos que regresan del combate, personas que han vivido violencia, familias que han enfrentado pérdidas y separaciones. En estos contextos, la depresión y el trastorno de estrés postraumático (TEPT) son compañeros frecuentes.

El estudio del Dr. John W. Capps encontró que el diagnóstico de TEPT se asoció significativamente con la clase de respuesta al TMS: los pacientes en el grupo de Respuesta Excelente estaban sobrerrepresentados entre quienes no tenían diagnóstico de TEPT, mientras que el grupo de No-Respuesta tenía una mayor proporción de pacientes con ese diagnóstico.

Pero la historia no termina ahí, y vale la pena contarla completa.

¿Por qué el TEPT complica la depresión y su tratamiento?

El TEPT es una respuesta del sistema nervioso a eventos traumáticos que el cerebro no pudo procesar de manera adaptativa. Sus síntomas —flashbacks, hipervigilancia, evasión, alteraciones en el sueño y el estado de ánimo— reflejan una desregulación profunda de sistemas cerebrales que se superponen significativamente con los involucrados en la depresión.

La amígdala, el hipocampo, la corteza prefrontal medial y la corteza cingulada anterior están todos implicados en el TEPT. Y son muchos de los mismos circuitos que el TMS intenta modular cuando apunta a la corteza prefrontal dorsolateral para tratar la depresión.

Esto significa que cuando alguien tiene depresión y TEPT al mismo tiempo, su cerebro presenta una disfunción más distribuida y compleja en múltiples redes. El protocolo estándar de TMS para depresión —enfocado principalmente en la corteza prefrontal izquierda— puede no ser suficiente para abordar toda esa complejidad.

Los protocolos específicos para TEPT y ansiedad

Una de las ventajas del TMS sobre los medicamentos es que puede ajustarse con precisión. En la clínica del estudio, cuando el protocolo estándar no producía resultados hacia la sesión 18, los clínicos tenían la opción de agregar protocolos complementarios. Uno de ellos era específicamente para TEPT y ansiedad: estimulación de la corteza prefrontal dorsolateral derecha con pulsos de baja frecuencia (1 Hz) e inhibición, durante aproximadamente 7 minutos.

Esta variabilidad de protocolos es precisamente lo que distingue el uso clínico sofisticado del TMS: no es un tratamiento único y uniforme, sino una plataforma que puede configurarse según el perfil neuropsicológico y sintomático de cada persona.

Evidencia sobre el TMS para TEPT en veteranos

Un estudio de gran escala publicado en ScienceDirect que evaluó el TMS en 770 veteranos del sistema de la VA encontró que entre los veteranos con TEPT comórbido, el 65.3% demostró reducciones clínicamente significativas en síntomas de TEPT y el 46.1% ya no cumplía criterios diagnósticos para TEPT al finalizar el tratamiento. PubMed Central Este es un hallazgo relevante: el TMS, pensado inicialmente para la depresión, puede tener efectos positivos también sobre los síntomas del trauma.

La importancia de la evaluación diagnóstica completa

Lo que todo esto subraya es algo fundamental: no se puede tratar bien lo que no se ha evaluado bien. Una persona que llega con “depresión” puede estar cargando también TEPT, trastorno de ansiedad generalizada, dolor crónico, deterioro cognitivo leve, o todos al mismo tiempo. Tratar solo la depresión como si esos otros factores no existieran puede ser precisamente por qué el tratamiento no funciona.

En NeuroSpa Clinic (neurospa.clinic), las evaluaciones neuropsicológicas que preceden al TMS están diseñadas para capturar exactamente ese perfil completo. La Dra. Portillo Reyes y el Dr. Capps tienen décadas de experiencia en la evaluación de funciones cognitivas, salud mental y perfiles neuropsicológicos complejos. Esa evaluación inicial no es un trámite administrativo: es la base sobre la que se construye un plan de tratamiento que tenga las mejores probabilidades de éxito.

Si estás lidiando con depresión que no cede, y sientes que el trauma también forma parte de tu historia, habla con alguien que pueda verlo todo.

Retrato de John W. Capps IV, PhD
Investigación de

John W. Capps IV, PhD

Doctor en Psicología de la Salud e investigador en neuropsicología, neuromodulación y métodos cuantitativos. Trabaja en TMS, evaluación clínica y tecnologías aplicadas al bienestar cerebral.