¿Sigues a alguien en redes que sientes que ya conoces? La ciencia tiene un nombre para eso
Tienes una lista de reproducción favorita, un cantante cuyas entrevistas has visto cien veces, un youtuber cuyo día conoces mejor que el de algunos amigos, o un personaje de serie al que has extrañado de verdad cuando terminó su historia. Sabes que no te conocen. Que nunca han hablado contigo. Pero algo en esa relación se siente real.
No estás solo. Y no estás loco. Lo que describes tiene nombre, tiene historia y, según una investigación desarrollada con jóvenes mexicanos de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), también tiene una conexión importante con algo que muchas personas experimentan pero rara vez nombran: la soledad.
El fenómeno que comenzó en la televisión y hoy vive en tu celular
El término “relaciones parasociales” (RP) fue acuñado en 1956 por los investigadores Horton y Wohl para describir algo que los espectadores de televisión y radio experimentaban: una ilusión de relación interpersonal con las figuras que aparecían en pantalla. La audiencia sentía que conocía al presentador, al actor, al músico, aunque esa relación fuera completamente unilateral. La persona en la pantalla no sabía que existían.
Desde entonces, el fenómeno no desapareció. Se multiplicó. Hoy ocurre en TikTok, Instagram, YouTube, Twitch, X. Con influencers, cantantes, streamers, actores, atletas, y también con personajes ficticios del cine, la literatura, los videojuegos y las animaciones. La diferencia es que ahora el acceso es constante, la exposición es diaria y la ilusión de cercanía es mayor que nunca: los creadores de contenido hablan directamente a la cámara, comparten momentos íntimos, responden comentarios. La frontera entre conocido y desconocido se vuelve borrosa.
¿Qué hace que una relación parasocial se vuelva intensa?
La investigación acumulada durante décadas sugiere que las relaciones parasociales se intensifican con el consumo repetido de contenido. Cuanto más ves, escuchas o lees sobre alguien, más información vas acumulando sobre sus gestos, su forma de hablar, sus valores, sus reacciones. Con el tiempo, construyes una imagen interna de esa persona que se siente tan real como la que tienes de alguien a quien conoces en persona.
El estudio desarrollado por investigadores de la UACJ exploró este fenómeno en 387 jóvenes mexicanos de entre 18 y 25 años, evaluando tres dimensiones de las relaciones parasociales: la dimensión cognitiva —pensamientos, interés e involucramiento mental hacia la figura parasocial—; la dimensión afectiva —las emociones y reacciones sentimentales vinculadas a ella—; y la dimensión comportamental —las acciones concretas motivadas por esa relación, como seguirla en redes, buscar contenido, participar en comunidades de fans.
Los resultados —que en este momento se encuentran en proceso de revisión por pares— ofrecen una primera imagen de cómo funciona este fenómeno en jóvenes mexicanos, con hallazgos que conectan directamente con la experiencia de soledad y aislamiento social.
La figura más mencionada: BTS y el fenómeno del fandom
Un dato que captura la magnitud cultural del fenómeno es que BTS, el grupo surcoreano de K-pop, fue elegido como figura parasocial principal por el 18.1% de los participantes, con gran diferencia sobre cualquier otra figura. Le siguieron Stray Kids (5.7%), Taylor Swift (3.9%) y NCT (2.6%). El resto obtuvo una adhesión menor al 2.6% cada uno.
Esto no es solo curiosidad estadística. Refleja la globalización de los fandoms digitales, la intensidad emocional que pueden generar y la forma en que los jóvenes de todo el mundo —incluidos los de Chihuahua— se conectan con figuras que no hablan su idioma, que nunca pisarán su ciudad y que sin embargo forman parte de su vida cotidiana.
¿Por qué importa estudiar esto?
Porque las relaciones parasociales no son triviales. No son una rareza de fans obsesivos. Son un fenómeno psicológico amplísimamente extendido que puede tener efectos tanto positivos como negativos en la salud mental. Y porque, como veremos en los siguientes blogs, su intensidad no es aleatoria: tiene que ver, entre otras cosas, con cuánto se siente sola la persona que las forma.
Una revisión publicada en Current Psychology (2022) en PubMed señaló que las relaciones parasociales en redes sociales pueden promover actitudes y conductas saludables y reducir el estigma de condiciones de salud, pero también pueden afectar negativamente la salud mental a través de comparaciones sociales negativas. PubMed La investigación de la UACJ aporta evidencia local a esa conversación global.
Un fenómeno que merece tomarse en serio
Seguir a alguien en redes que sientes que ya conoces no es algo de qué avergonzarse. Es una respuesta psicológicamente comprensible ante la forma en que los medios y las redes sociales están diseñados. La pregunta no es si experimentas relaciones parasociales —casi todos lo hacemos en algún grado—, sino qué papel cumplen en tu vida emocional y qué dice eso sobre tus necesidades de conexión.
Eso es exactamente lo que el equipo de investigación de la UACJ empezó a explorar. Y los hallazgos, aunque preliminares, abren una conversación que vale la pena tener.
Este estudio ha sido enviado para publicación y está en proceso de revisión por pares. Sus hallazgos son preliminares. Este blog es de divulgación y no reemplaza orientación de un profesional de salud mental.